El ángulo de plegado es el valor que define la inclinación entre dos superficies de una chapa metálica tras haber sido sometida a un proceso de doblado o plegado. Se trata de una medida crítica en el conformado de piezas metálicas, ya que determina la geometría final, la funcionalidad y el encaje de la pieza dentro de un ensamblaje o producto.
En el entorno industrial, un ángulo de plegado correctamente calculado y ejecutado garantiza ajuste, resistencia y estética, siendo fundamental en sectores como la automoción, la aeronáutica, la maquinaria y la fabricación metálica en general.
¿Cómo se mide el ángulo de plegado?
El ángulo de plegado puede expresarse de dos formas:
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Ángulo interior: se mide en la parte interna del pliegue, entre las dos caras interiores de la chapa.
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Ángulo exterior: es el complemento del ángulo interior respecto a 180°. Por ejemplo, un ángulo interior de 90° equivale a un ángulo exterior de 90°.
La mayoría de planos técnicos utilizan el ángulo interior como referencia estándar, ya que facilita el cálculo de desarrollos y el ajuste dimensional.
Tipos de ángulos de plegado
Dependiendo de la aplicación y del diseño de la pieza, pueden generarse distintos tipos de ángulos:
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Ángulo agudo (<90°): se utiliza en pliegues cerrados o estructuras con refuerzo.
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Ángulo recto (90°): uno de los más comunes en cajas, bandejas y soportes.
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Ángulo obtuso (>90°): se emplea para obtener geometrías abiertas o flexibles.
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Ángulo inverso (>180°): típico de pliegues en U o retornos.
Cada tipo requiere ajustes específicos en el utillaje, la fuerza de plegado y la programación CNC, especialmente cuando se trabaja con tolerancias estrechas.
¿Qué factores afectan al ángulo de plegado?
Varios factores influyen en el ángulo real obtenido tras el proceso de plegado:
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Recuperación elástica (springback): tras el plegado, la chapa tiende a abrirse ligeramente debido a su elasticidad. Este fenómeno debe preverse para conseguir el ángulo final deseado.
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Espesor del material: chapas más gruesas requieren mayores radios de plegado y generan ángulos con comportamiento distinto.
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Tipo de material: el acero, el aluminio y el inox reaccionan de forma diferente ante la deformación.
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Tipo de matriz y punzón: el uso de una matriz en V, tipo hemming o fondo plano afecta al ángulo resultante.
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Parámetros de la plegadora CNC: velocidad, presión, recorrido y profundidad influyen directamente en la precisión del ángulo.
Por ello, la programación del ángulo debe considerar tanto el valor teórico como el comportamiento físico del material.
Cálculo del desarrollo con ángulo de plegado
Para obtener una pieza correctamente dimensionada, es esencial calcular el desarrollo plano teniendo en cuenta el ángulo de plegado. Este cálculo requiere:
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La longitud de los lados.
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El espesor de la chapa.
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El radio interior de plegado.
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El factor K o deducción de pliegue según la norma o software de diseño.
Un error en este cálculo puede provocar piezas que no encajen o no cumplan tolerancias dimensionales, obligando a repetir procesos o modificar utillaje.
Medición y control del ángulo
En el entorno industrial, el ángulo de plegado se verifica mediante herramientas como:
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Goniómetros manuales o digitales.
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Sensores láser integrados en la plegadora.
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Sistemas de retroalimentación CNC con corrección automática.
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Verificación con escáneres 3D para control dimensional completo.
La medición precisa del ángulo es especialmente crítica en producciones en serie, donde incluso desviaciones de pocos grados pueden generar rechazos.
El ángulo de plegado es una variable fundamental en el conformado de chapa que define la forma, funcionalidad y precisión de la pieza final. Su correcto diseño, cálculo y control durante el proceso productivo es esencial para evitar errores, minimizar desperdicios y garantizar la calidad del producto. Comprender sus implicaciones técnicas permite optimizar el proceso de plegado, ajustar correctamente el desarrollo plano y asegurar la compatibilidad de la pieza dentro del conjunto final.